lunes, 19 de noviembre de 2012

Cayos pedimos, cayos nos dieron. ¿Para qué?

Los cayos son de Colombia, pero gran parte del agua que las rodea es de Nicaragua, ratifica La Haya.

La decisión hoy que la Corte Internacional de Justicia de La Haya dió a Colombia y Nicaragua sobre soberanía de cayos Roncador, Quitasueño, Serrana, Serranilla, Bajo Nuevo, Bolívar y Albuquerque, genera gran controversia. Y no es para menos. Ratificaron la soberanía a Colombia, pero dieron gran parte de las aguas a Nicaragua. Inclusive, dos de los cayos están ahora en territorio marítimo nicaragüense. 

Por más de 30 años, el meridiano 82 y el paralelo 15 había sido el límite rectilíneo, por así decirlo, entre Colombia y Nicaragua pero con la nueva decisión, esto desaparece. Una extraña figura indescriptible, inapelable y delimitadora, ahora, bordea los cayos con agua insuficiente para suplir las necesidades de los pescadores nativos. 

Pero, ¿qué son los cayos? Son terrenos o islas, por lo regular inhabitadas, por carecer de ciertos recursos como el agua potable. Al parecer, sirven para prácticas como el buceo y las excursiones ecológicas porque son gran fuente de fauna y flora si se les sabe cuidar. 

En transmisión en directo por Canal Caracol, el presidente de la CIJ dijo, "Nicaragua no ha dado pruebas de actuar a título de soberanía", sobre los cayos. ¿Por qué sería? ¿Vió Nicaragua más importancia en el agua que Colombia no vió? ¿Fué Nicaragua más previsible en ese sentido?

Ahora, Colombia tiene varios problemas, entre ellos, cuidar los cayos que los pescadores no pueden explotar por falta de áreas marítimas. Dar solución a los pescadores nativos. Hablar con Nicaragua para negociar entrada a los cayos que quedaron en sus aguas. Entonces, ¿se ganó o se perdió? ¿No se supo luchar? Cayos pedimos, cayos no dieron.


Foto cortesía Proexport Colombia



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